Las superficies de piedra y baldosas de barro antiguas se limpiaron de suciedad y musgo, para permitir la perfecta aplicación del tratamiento de sellado.
Una vez realizada la limpieza, se aplicaron dos manos de Stain Proof, y se logró que, ante las severas condiciones meteorológicas que sufre la residencia, a partir de ese momento sus superficies no absorbieran más agua, evitando nuevos problemas de humedades y goteras, aparición de manchas, berdín o musgo, y permitiendo que la residencia tenga un buen aspecto durante años.
Con tan solo 18 litros de Stain Proof, se logró proteger 120 metros cuadrados de superficie muy porosa.
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